El fútbol une al mundo, obra de la autora Claudina Escorcia, une en un solo corazón la euforia vivida en los mundiales desde sus inicios en 1930.
El fútbol ha acompañado a la humanidad durante generaciones. Ha sido testigo de momentos históricos, de alegrías inolvidables y de lágrimas que quedaron grabadas para siempre en la memoria colectiva. Ha llenado estadios monumentales, ha reunido familias frente a un televisor, ha paralizado ciudades enteras y ha convertido a jugadores comunes en leyendas admiradas por el mundo entero. Cada Copa Mundial ha dejado una huella imborrable en quienes tuvieron el privilegio de vivirla
Desde que un balón comenzó a rodar sobre los campos de juego, algo extraordinario ocurrió entre los seres humanos. Lo que parecía ser simplemente un deporte se transformó con el paso de los años en un lenguaje universal capaz de unir culturas, derribar barreras y despertar emociones que pocas actividades logran provocar. No importa el idioma que una persona hable, el país donde haya nacido o las creencias que profese; cuando el árbitro da el silbatazo inicial y el balón comienza a moverse, millones de corazones laten al mismo ritmo.

